22/06/2018
La promoción forestal regida por la Ley 25.080, otorga a esta actividad aportes no reintegrables como incentivo y fomento para el incremento de la superficie forestada en la Argentina. Establece que los titulares de proyectos, con una extensión de menos de 500 hectáreas y aprobados por la legislación, podrán recibir un apoyo económico que varía por zona, especie y actividad forestal. Al día de hoy se plantaron más de 503.524 hectáreas.

La Auditoría General de la Nación realizó un informe sobre la implementación de la Ley de Promoción de Inversiones de Bosques Cultivados para el período enero 2010 a marzo de 2016 y encontró que:
- La promoción no está basada en el potencial de forestación ni en metas claras, sino que funciona por la demanda de los fondos que las personas, físicas o jurídicas, requieren por orden de llegada en el ingreso al organismo.
- No tiene un sistema de gestión digital que facilite el proceso. Solo un 32% de expedientes presentados llegaron a contar con la promoción forestal, lo que deja en evidencia la baja celeridad de los expedientes por la complejidad del proceso.
- La evaluación anual prevista entre la autoridad de aplicación de la ley y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable, que asegura la máxima protección forestal, no fue constatada.
- No hay suficientes acciones de articulación con las áreas ambientales de la administración pública y/o provincial que fomenten la promoción forestal con especies nativas.
- No se han detectado canales de articulación con la Secretaría de Agricultura Familiar (SAF) para aumentar su participación.
- No se publican ni tienen una difusión oficial las resoluciones que autorizan el pago de los fondos otorgados.
- No hay un listado público de los grandes forestadores ni de empresas que desarrollen actividades comprendidas en la ley.
- No existe un circuito de información que notifique en tiempo y forma el cobro por parte de pequeños productores.
- La conservación de la diversidad biológica es insuficiente para la magnitud de los problemas ambientales actuales.
- Uno de los compromisos internacionales asumidos por el Estado Nacional, fue el desarrollo armónico y sustentable del territorio y el mejoramiento de la calidad de vida de las poblaciones locales más vulnerables, pero la promoción forestal ha quedado supeditada en su mayoría a la demanda de los actores privados de la economía, lo que no garantiza su cumplimiento.

En el marco de los problemas actuales de deforestación y desertificación de nuestro país, las herramientas tendientes a incrementar las masas boscosas son clave para el logro de un desarrollo sustentable.